Las reformas de vehículos se dividen principalmente en reformas que no necesitan proyecto técnico, reformas que sí lo requieren y modificaciones menores libres. Los tres tipos principales según la normativa en España son: reformas sin proyecto técnico (como enganches de remolque), reformas con proyecto técnico (como cambios profundos de suspensión) y modificaciones no consideradas reforma (como pintura o llantas equivalentes).
Reformas sin Proyecto Técnico
- Enganches de remolque: instalación de bolas o dispositivos de acoplamiento.
- Alumbrado: cambio o adición de ciertos faros y luces autorizadas.
- Adaptaciones menores: instalación de elementos específicos con certificado de taller e informe de conformidad sin requerir cálculos de ingeniería complejos.
Reformas con Proyecto Técnico
- Suspensión y altura: modificar muelles o altura total del vehículo fuera de los márgenes permitidos.
- Carrocería y estructura: cambio de paragolpes no originales, alerones grandes, aletas o camperización profunda.
- Motor y frenos: aumentar la potencia mediante la centralita o cambiar discos y sistemas de frenado.
Modificaciones Libres (No son reformas)
- Llantas y neumáticos equivalentes: cambio de ruedas siempre que respeten las medidas originales y la tolerancia legal del 3%.
- Estética superficial: pintar la carrocería del coche o cambiar el tapizado interior.
- Sonido y accesorios básicos: sustituir el equipo de música o añadir elementos que no afecten a la seguridad vial ni modifiquen datos de la ficha técnica.
